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Necesitamos un cambio

La ciencia ha sustituido a la religión y la damos por terminada. Una propuesta: la filociencia.

Libro abierto en el campo sobre una mesa, que conecta la contemplación con la razón
Libro abierto en el campo sobre una mesa, que conecta la contemplación con la razón

Para que puedan entender todo en su conjunto, me gustaría empezar explicando cómo surge Lo Desconocido. En primer lugar, su nombre viene de un planteamiento filosófico en el que concluí que «desconocido» implica «que se puede conocer». Y en segundo lugar, por el impulso que siempre me ha acompañado de mantener viva la llama de la pasión por aprender cosas nuevas, del entusiasmo, del interés y de la curiosidad. Mantener esa llama no solo en mí, sino también en todo el equipo que hace posible que estos proyectos salgan adelante, en el lector de esta revista y en el oyente del podcast, una forma de contagiarnos unos a otros, de compartir ese fuego que hace que aún quede algo de luz. Porque estamos en las primeras páginas del tercer milenio, y habiendo leído la introducción, las páginas en blanco que esperan a ser escritas apabullan desde el miedo, la inseguridad y el desánimo; en un momento en el que el ser humano vacila como ante un abismo, considero que depende de cada uno de nosotros que sobrevivamos para poder llegar al cuarto.

Y eso es lo que serán estos artículos, consciente de que la maquinaria que mueve los hilos se ha hipertrofiado en aras de la estupidez, gritos hacia el abismo con la esperanza de que su eco resuene en una sola persona y pueda cambiar el rumbo.

Texto en el que se lee Cogito, ergo sum, con una corona: Pienso, luego existo
Un hombre y una mujer abrazados en la playa a contraluz mostrando su amor entre ellos

¿Dónde quedan el amor, el odio y las emociones? ¿No existen? ¿Y las experiencias de turbación, el poder de lo real, el duelo, la muerte, la despedida? ¿Y la atracción? ¿Y las premoniciones, las psicofonías y las visiones? ¿Y la intuición? Basta leer la epistemología de Popper para ver que el elemento irracional de la intuición es la base de todo el saber científico.

Para el cambio no propongo volver a la religión ni ningún rollo místico. Propongo un concepto que le escuché a José Saramago, que es «filociencia», algo que permita que podamos seguir mandando cohetes a Marte, al mismo tiempo que reviva esa carencia de reflexión actual. Algo que nos lleve a entender mejor quiénes somos y dónde estamos, algo que nos permita comprender, de una vez, qué narices estamos diciendo cuando le decimos a alguien «te amo».

La mente intuitiva es un regalo sagrado, y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y se olvida del regalo.

— Albert Einstein

Este artículo se publicó originalmente en Lo Desconocido, octubre de 2022. Ver la publicación

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